A propósito de la imagen recuerdo hace unos días haber leído un artículo, que hacia referencia a que hoy en día la sociedad esta tan poco acostumbrada a mostrar afecto, a ser cordial, o a ser de alguna manera cercana, que muchas veces este tipo de actitudes eran consideradas como sinónimo de seducción y otras intenciones. Tomándome de esto, no dejo de reflexionar con respecto a que para quienes buscamos y luchamos por una sociedad distinta, existen cambios revolucionarios que podemos llevar a cabo en nuestro diario vivir como la cordialidad, la preocupación y el compartir con el vecino, compañero, trabajador y todo quien nos rodee y tomar estos gestos como un punto de partida. Hay un texto que me gusta mucho que es de Matta, que hace referencia a la revolución interior, en esta sociedad tan deshumanizada, en donde el dinero y el poder, le ha ganado a las relaciones humanas, me parece que el buscar reconstruir las relaciones humanas en el diario vivir, es una forma de revoluci...
Y hay un momento cuando hay cimientos en el alma en que uno ya no muere de amor, vive de amor en lo cotidiano, lo inesperado, lo espontáneo, lo complejo, lo sencillo. Se vive de amor. Todo en su justa medida y nada en justa medida. Una cosa es una cosa, pero también otra cosa. En los instantes infinitos y en los finitos instantes, nada es una pérdida, porque las cosas son y no son. Llegan, se van. Imperecedero y a la vez impermanente.
Comentarios
Publicar un comentario