Hace un par de años aprendí que el tiempo siempre trae consigo respuestas. En la época de la hiperconectividad vivimos ansiosos como si cada segundo fuese una eternidad y al mismo tiempo malgastamos millones de segundo hiperconectados. No valoramos nuestro único recurso y lo malgastamos consumiendo contenido chatarra, perdiendo la capacidad de concentrarnos, de vivir el presente, de respirar profundo. Hoy, en tiempos de pandemia parece que todo eso se extraña un poco, mirarse a la cara, mirarse a los ojos, un abrazo fuerte, un beso cálido. Esperemos que el silencio de pandemia, nos traiga más humanidad.
Entradas
Mostrando entradas de marzo, 2020