Reflexiones sobre las mesas
Las mesas dicen tanto de un hogar, están las pequeñas, las largas, las redondas, ovaladas, las plegables, las heredadas, las transparentes, las que cojean, las sólidas, las que se extienden, las islas y así podría seguir numerando. Las mesas dicen mucho de un hogar, así como las ventanas, son grandes o pequeñas, entra mucha luz o poca luz, gente luminosa o gente gris. ¿A quién sentaremos en la mesa? Me gustan las mesas que tienen el potencial de hacer el amor sobre ellas, las que no cojean, las que son amplias, siempre listas a recibir el amor, ya sea en caricias o en comida. Las mesas deben estar siempre bien cuidadas, con sillas cómodas en una relación perfecta de distancia silla - mesa, jamás incómodas para los codos, que suele ser una condición propia de la mesa chilena. Elegir una mesa es clave en un hogar, nos acompañarán los días luminosos y darán soporte a los días grises.