Las habitaciones de placeres
Durante mis años de estudio universitarios en la bella sin alma, caminé errante pero con rumbo durante los 6 años que habité los placeres, uno de los cerros que tiene la suerte de mantenerse joven gracias a la recepción de miles de estudiantes que alberga la casa de don Federico. Antes que la memoria sea cada vez más frágil y cuando los recuerdos aun esta frescos, quiero detenerme a conservar los recuerdos de ese viaje. 1. "Donde se cagaban con los panes y yo me los cagaba con las servilletas" La casa de Marisol se ubicaba en la esquina izquierda de la plaza la conquista, era una clásica casa de adobe con techos altos y pisos de madera, al cruzar la mampara crujía el suelo con nuestro andar, uno recorría un oscuro pasillo que albergaba 6 puertas a las habitaciones donde se encontraba mi primer amor universitario y un gran amigo que me acompañaría los dos primeros años, hasta que la vida se encargara de separar nuestros caminos. Las habitaciones eran amplias y no tenían...