Notas de café.
Desde hace un par de semanas desarrolle algunos a hábitos que creo debería catalogar de perniciosos, uno de tantos ellos asociado a la ingesta de café. Habitualmente bebía 2-4 tazas al día pero hoy en día generalmente redondea las 10-12. Acompañarse de un café amargo tiene algo de compañía contemplativa para mi, su sabor amargos me contrasta con la vida, además tiene una particularidad positiva, y es que a diferencia de una copa de vino, a nadie le llama la atención que te bebas 10 tazas, no es que me importe tener la etiqueta de borracha, pero al menos puedo consumirlo en todos los contextos con resultados similares. Y ahí voy de nuevo hablando de acciones y resultados, la costumbre de modelar todo en procesos es una manera de vivir difícil de dejar de lado. Lo que quería decir, era que el día de ayer, bebí menos café que de costumbre, no mas de 5-6 tazas, y cuando me dispuse a tomar la que probablemente era la última taza del día (no lo fue) no pude evitar sentir que ...